En la ponencia del III Encuentro Humanizando la Economía en Valencia comencé compartiendo una anécdota personal. Una historia actual que trasciende lo individual y quiero compartir, la vida nos sorprende a poco que estemos atentos y cuando sucede no hay palabras...

Fue el año 1990 una tía soltera y sencilla, Consuelito, "tito" como apelativo cariñoso para nosotr@s, ella apenas ha salido de Estivella para ir a los médicos y poco mas, me regalo un libro,  debió encargarlo a alguna amistad y nos lo dedicó a mi pareja y a mi con mucho cariño que brota de forma natural en ella...

Ella que no debe haber leído un libro entero en su vida, nos regaló uno a nosotros...Para mí no tenía mucho interés, más allá del regalo,  no obstante el libro ha estado presente en cada mudanza apareciendo y desapareciendo de la atención, recuerdo haberlo visto y tocado en innumerables ocasiones y no recuerdo haber comenzado a leerlo en ninguna...

Hace un tiempo  lo vi y comencé a ojearlo, intuí que después de casi 20 años era  el momento de comenzar a leerlo aunque fuera por respeto un poco tardío a tito.

 

En el libro "Hablamé de amor" de un autor francés poco conocido, (al menos para mi) Michael Quoist se establece una relación entre alguien que comienza su camino y un "sabio" que lo guía a través de las sucesivas etapas, es un sabio occidental  y está ambientado en el siglo XX, quizá el sabio que puede haber "cerca" de cada un@ de nosotr@s y aún no lo hemos reconocido...
Quiero compartir una reflexión del sabio, que me parece de una belleza y actualidad increíbles, un verdadero tesoro que agradezco,  palabras que dan vida....

Si la nota dijese: una nota no hace una melodía...no habría sinfonía
Si la palabra dijese: una palabra no puede hacer una página...no habría libro
Si la piedra dijese: una piedra no puede levantar una pared...no habría casa
Si la gota de agua dijese: una gota no puede formar un río...no habría océano
Si el grano de trigo dijese: un grano no puede sembrar un campo...no habría cosecha
Si el hombre dijese: un gesto de amor no puede salvar a la humanidad...nunca habría justicia, ni paz, ni dignidad, ni felicidad sobre la tierra de los hombres

 

¿que puedo hacer yo dices?

ama y obra de verdad pues solo el amor puede vencer al sufrimiento y el peso del amor que pones en el mundo,
aunque tu no veas su fruto, da una nueva sangre al cuerpo exagüe de la humanidad.


¿y los otros añades?

También ellos deben amar

¿y si no lo hacen?

Ama mas todavía, y otros a tu alrededor amaran.
Esperan como tú que un hermano a su lado ponga la primera piedra.
Ellos pondrán la suya si tu pones la tuya, porque quien ama hace amar.


Como la sinfonía necesita de cada nota
Como el libro necesita de cada palabra
como la casa necesita de cada piedra
como el océano necesita de cada gota de agua
como la cosecha necesita de cada grano de trigo, la humanidad entera tiene necesidad de tí,
allí donde estés,
único
y por tanto irremplazable...


¿a que esperas para comprometerte?

El compromiso es la gran oportunidad de cambio, la economía humanizada la palanca más eficaz y que bien expresado...


Sublime, me quedé en silencio, con un profundo agradecimiento...emocionado, 

había estado ahí y este era el momento de descubrirlo,

¿cuantos tesoros tenemos ahí esperando a que los descubramos? 

Llegó hace 20 años a mi vida y en ese preciso momento lo descubrí...

Un momento en el que estaba tomando la decisión de comprometerme definitivamente... una sincronicidad con 20 años de espera...

He querido compartirlo porque creo que es una historia que trasciende lo individual, no es para "mi" , es para cada un@ corazón a corazón...

Como algunas personas solicitaron el texto y creo que es muy valioso he querido compartirlo con anécdota personal incluida...Gracias a l@s que asististeis y a l@s que habéis leído hasta aquí y especialmente a Tito y a la vida...

Ferran Caudet